Desde muy niña, siempre oí en mi casa la frase "las cosas bien hechas, bien parecen". Y es que siempre se nos exigía más, porque sabían que podíamos hacerlo.
Hoy siento la satisfación de poder haber hecho por mí misma, muchas de las cosas que me han enseñado a hacer. Y, aún agotada por el esfuerzo, me llena de alegría ver que "puedo".
Ésta fue una semana muy dura, de siembra, poda, limpieza, animales....y ayer terminé el día con una sonrisa, tras haber contribuido una vez más a "ayudar a la vida". Lo cierto es que éste nuevo árbol que adopté y planté con todo mi amor, igual no saldrá adelante, pero tenía que darle una oportunidad. Y, como si fuese la joya más preciada, le coloqué en el mejor sitio posible, y lo hice conforme me enseñaron a hacerlo. Y al terminar, mi hermanito y yo (porque él tuvo también su mérito), nos paramos a contemplar "la obra de la vida", con la satisfación de que "las cosas bien hechas, bien parecen".
..Y así es como desde Cuba llegó a mi hogar un aguacate hermoso, que intentaré que salga adelante..eso sí...si él quiere hacerlo.
El merito es solo tuyo hermanita, cuando me consultaron para buscarle un sitio a este aguacate tan hermoso, se me vino a la cabeza tu casa porque no conozco nadie que ame mas a la naturaleza que tu, pero que la ame de verdad como lo haces tu sin ecologismos baratos, sin seguir modas con mucho trabajo y sin esperar nada a cambio, dando tanto amor y cariño desinteresado como das tu.
ResponderEliminarSiempre he pensado que si algún día todos y cada uno de nosotros somos capaces de reconocer que todos somos hijos de la misma madre (NATURALEZA) quizás entonces nos demos cuenta de que todos somos hermanos y hermanas, quizás entonces este planeta sea habitable.