Hace años, cuando decidimos abandonar la ciudad y trasladarnos a vivir al campo, no podía ni imaginar la importancia que esa decisión tendría en mis hijos. Y no digo que haya sido mala, sino todo lo contrario.
Gracias a vivir donde vivimos, mis hijos han descubierto lo grandiosa e importante que es "la vida", pero la vida con mayúsculas..Cada día es un aprendizaje para todos nosotros, grandes ignorantes en lo que al medio natural se refiere, pero grandes amantes de él..La naturaleza, que nos enseña día a día todos sus lados, los buenos y los malos: El agua, con su gran belleza y su lado más debastador; el aire, con su magia y sentimiento y a la vez con su furia; la tierra, que nos sorprende en cada estación con sus colores y lo mismo nos da vida que nos la arrebata; los árboles, que nos alegran con sus colores y nos entristecen con su letargo, pero que esconden grandes maravillas; las tormentas, que nos obligan a compartir en familia momentos cálidos, pero nos asustan con su rugido; la nieve, tan pura, tan bella...y que nos obliga al aislamiento, al recogimiento; los animales, que nos hacen esbozar una sonrisa, comparten nuestras vidas, lo dan todo, y, a veces, hacen tambalear la pura existencia.Y así es todo día tras día, con todo ello junto y tantas otras cosas que forman ese Ying y Yang del que tanto hablan y que es parte del "todo"...
Y hoy, especialmente, dedico mis sentimientos a "LA VIDA", esa vida que silenciosamente existe y que, sin darnos apenas cuenta, continúa a pesar de todo.
Y hoy, especialmente, dedico mis sentimientos a "LA VIDA", esa vida que silenciosamente existe y que, sin darnos apenas cuenta, continúa a pesar de todo.
Me considero una privilegiada, una gran privilegiada: por poder sentir tantas cosas cada día...
Y ayer les tocó a mis hijos "experimentar la magia de la vida". Y fue un día de fiesta ya que ayer la vida nos dió una gran demostración de fuerza: Pudimos tener el privilegio de ayudar a "nacer", y es una experiencia tan ....maravillosa, que me encantaría que tod@s pudieran experimentarla alguna vez . Yo llevo haciéndolo desde pequeña, y sé lo importante que es, lo bien que te hace sentir la llegada de un nuevo ser. Y también sé que para mis hijos lo será siempre, ya que han podido acogerla con mi misma ilusión y alegría, con esa naturalidad que traspasa los sentidos...
Y quiero compartir con vosotr@s ese sentimiento de fiesta que ayer inundo mi hogar: El pequeño no cabía de gozo con la espera, sin saber siquiera como iba a ser; el mediano no se quería separar ni un momento, con el miedo de perderse cualquier pequeño detalle irrepetible. Y ahí estábamos, compartiendo, hasta que decidió nacer. Y el peque no perdía detalle, pero sin miedo, preguntando cada cosa que iba surgiendo, acercándose y tocando todo lo que le llamaba la atención...y por fín nació, después de tantos "¿cuando nace?, ¿falta mucho?, ¿por qué....?". Y nos emocionó la fuerza , el espíritu de supervivencia, el de protección, el amor...la vida. Ayer nos acostamos con una sonrisa, de satisfación porque todo salió bien...
Y hoy sigue la alegría, deseando que llegue el momento de ir a ponerle a "mamar". Y a cada persona que nos llama, mi hijo le cuenta con todo detalle como fue todo, como tuvimos que ayudarle a salir porque, según su deducción de niño, la cabeza se le había atascado; y como nació todo feo y sucio, pero su mamá le limpiaba para que estuviera guapo; y como intentaba ponerse de pie, pero resvalaba y su mamá le empujaba para ayudarle; y como salió, no por la barriga, sino por donde se hacen cacas; y como hoy le íbamos a dar un biberón gigante, porque era muy grande e igual no le bastaba la teta de su madre....
¿Veís lo maravilloso que es?. Por eso hoy mi reflexión es "lo importante que es la vida"...Y aquí tenéis unas imágenes para el recuerdo..un poco oscuro, ...pero estábamos a media luz..

