| Un buen culín de sidrina de casa en un entorno insustituible |
Pero no quiero acabarlo con un mal sabor de boca, por lo que me quedo con los "culinos" compartidos.
Hacía mucho tiempo que no compartía nuestra sidra en la mesa, a hora de comer, de cenar...cuando nos apetecía...
Y es que me falta mi padre para ello y, aunque decimos que vamos a conservar las tradiciones a pesar de todo, pesa más la ausencia.
Pero éste verano una persona ha decidido coger el testigo y vuelvo a disfrutar de esos momentos de sidra, "quesu azul untao"...y buena compañía. Antes era mi padre el que me servía, y ahora soy yo la madre, que comparte con su hijo mayor un momento insustituible...
Por eso aquel día hice mi brindis al cielo, para darle a mi padre las gracias por tantos momentos como éstos y gracias por recordarme que podemos seguir adelante...
¡Va por tí papá!...estés donde estés..
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tu opinión sobre el tema también importa.