¿Nunca os habéis sentido igual que niños cuando alguien os da una sorpresa?...
Esta es la sensación que tengo cuando alguien me sorprende con un detalle inesperado: Un gesto, una caricia, una mirada, un abrazo, un detalle escondido en el fondo de un cajón, esperando a que "casualmente" algún día lo descubra...Esas pequeñas cosas que me hacen tan feliz y que me roban una gran sonrisa.
Es la esencia de esos momentos tan agradables, sensaciones tan puras, sentimientos tan bellos...Hoy vuelvo a sonreír como una niña, con un nuevo comic en mis manos, recordando cuanto me gustaban los tebeos y, especialmente "Esther Lucas"...Y siento la fragancia de una bellísima planta, azul como el cielo, y al acariciar sus pétalos me transmite su amor, AMOR con mayúsculas...Y acaricio el borde de esta copa compartida, por el placer sincero de la compañía..Y el calor de los mios, que al arroparme me hacen sentir viva...
Cierro mis ojos y puedo sentir, sentir como una niña...Y todo ello gracias a todos esos "regalos inesperados"...

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